Noticias como éstas son lesivas no solamente por las consecuencias negativas que genera el contrabando sino porque además, dañan las iniciativas y los esfuerzos de los ciudadanos en el intento de lucha en contra del contrabando. Este tipo de conducta por parte de nuestras autoridades – que debiera ser ejemplar – puede desmotivar las mejores intenciones de los ciudadanos, muchos de ellos ya escépticos. Bajo todo punto de vista, es inadmisible que nuestras propias autoridades estén implicadas y sean partícipes en delitos, incluyendo el delito del contrabando. Esta triste realidad refleja la mentalidad de algunas autoridades, y despierta la necesidad de concientizar no solo al pueblo, sino a los policías mismos.